A partir del 1ᵉʳ de septiembre de 2026, todas las empresas francesas sujetas al IVA deberán ser capaces de procesar facturas electrónicas conformes. Para muchos, se trata de una carrera contrarreloj: elección de un proveedor de servicios, compatibilidad con ERP, normalización de formatos, integración con Chorus Pro, cumplimiento de las obligaciones fiscales... Le explicamos cómo suavizar la transición para que pueda prepararse sin estrés.

En primer lugar, dejemos las cosas claras: la fecha límite del 1ᵉʳ de septiembre de 2026 no significa que los 7 millones de empresas francesas tengan que emitir facturas electrónicas de inmediato.
En esta fecha, todas las empresas deben poder recibir facturas electrónicas. Por otro lado, la obligación de emitir comienza 1er Septiembre de 2026 para las grandes empresas y las ETI, luego 1er Septiembre de 2027 para PYME, EVE y microempresas.
Entonces, una regla no cambia: la reforma se aplica a las operaciones B2B entre sujetos pasivos del IVA establecidos en Francia, Esto se aplica sin excepción a las estructuras exentas del IVA de base.
Cambio estructural... ya en marcha
Francia no parte de cero. Desde 2020, las empresas presentan sus facturas al sector público en formato electrónico a través del Chorus Pro.
Después, la reforma del B2B se aceleró y se hizo realidad: la administración abrió eldirectorio que permitirá encaminar las facturas a la plataforma adecuada, y el ecosistema está creciendo.
El 16 de enero de 2026, las autoridades indicaron que casi 101 plataformas conectadas al directorio y más de 120.000 empresas ya preparadas intercambiar facturas electrónicas con una dirección de facturación referenciada.
Además, el Gobierno francés ha aclarado el papel del Portal de Facturación Pública (PPF): debe verlo como la columna vertebral (directorio + concentrador de datos), no como herramienta de facturación cotidiana. La AIFE (Agence pour l'informatique financière de l'État, la agencia de informática financiera del gobierno francés) habla explícitamente de reorientar la APP en torno al directorio y el concentrador para transmitir datos a Hacienda.
Por qué debemos actuar ya
Por un lado, la reforma responde a una macroproblemática: la lucha contra el fraude y la mejora de la gestión tributaria. En 2024, el Ministerio de Economía anunció que 20 000 millones de euros en fraudes detectados y 13.000 millones recuperados, También cita el uso de la facturación electrónica como palanca a partir de 2027.
Por otra parte, toca un problema muy real para las empresas: pagos atrasados. En Francia, Altares mide 14,1 días de retraso medio antes del 1ᵉʳ semestre de 2025, con sólo 45,2 % jugadores que pagan por horas.
Además, Coface describe un contexto tenso: 86% de las empresas informan de retrasos de más de 12 meses, y el tiempo medio pago efectuado 49,7 días.
Por último, la transición puede ahorrar tiempo... si se gestiona adecuadamente. Una organización profesional como la CAPEB (Confédération de l'Artisanat et des Petites Entreprises du Bâtiment - Confederación de Artesanos y Pequeñas Empresas de la Construcción) da un orden de magnitud que habla por sí solo: una factura en papel cuesta más de 10 euros, mientras que la facturación electrónica cuesta menos que un sello de correos.
La regla de oro: un PDF por correo electrónico ya no es suficiente
En la práctica, tendrá que presentar una factura que contenga datos estructurados y que pasa por la red prevista por la reforma. En otras palabras, si hoy envías un archivo adjunto en PDF, puede que mantengas un proceso cómodo... pero no estás creando conformidad. El CAPEB lo pone en blanco y negro: un PDF enviado por correo electrónico no es una factura electrónica a efectos de la reforma, ya que no contiene la base de datos estructurada esperada.
El dúo ganador: hoja de ruta + elección de plataforma
En primer lugar, trate el tema como un proyecto de transformación (no como una «configuración»). Su objetivo: asegurar tres bloques en paralelo.
1) Haga un mapa de sus flujos reales (antes de hablar de herramientas)
A continuación, enumere sus escenarios: ventas B2B en Francia, compras, abonos, depósitos, facturas de suscripción, establecimientos múltiples, facturación por centro, etc. En esta fase, su experto debería plantearle dos preguntas sencillas:
- ¿Quién transmite qué, desde qué herramienta, con qué datos?
- ¿Quién recibe qué, dónde y quién valida/paga?
A continuación, identifique lo que va más allá del B2B doméstico: a menudo también tendrá que gestionar el Informes electrónicos (datos de la transacción), en particular para las transacciones fuera del ámbito de la factura B2B tradicional. La AIFE señala que la reforma combina la facturación electrónica y la transmisión de datos a las autoridades.
2) Elija su plataforma: PDP/PA, operador, ERP
Además, no es buena idea firmar de improviso. Las autoridades mantienen una lista oficial de plataformas autorizadas en impots.gouv.fr, actualizada periódicamente: compruebe siempre que un proveedor de servicios está en la lista, y bajo qué estatus. El 16 de enero de 2026, la DGFiP publicó la lista de plataformas autorizadas para ayudar a las empresas a elegir su solución.
Al mismo tiempo, no hay que perder de vista el calendario de cualificación: el Gobierno ha abierto un entorno de pruebas en octubre de 2025, con plazos formalizados para las pruebas de interoperabilidad.
A continuación, haga una elección arquitectónica clara:
- ERP conectado a la plataforma« (API/conector): ideal si tiene volumen y flujos de trabajo estructurados.
- Plataforma + portal Suele ser una forma más sencilla de empezar, siempre que el proceso de recuperación contable esté industrializado.
- Enfoque híbrido portal para pequeños casos, API para flujos recurrentes.
3) Normalización de datos y formatos (los verdaderos nervios de la guerra)
Por último, ponga los datos en el centro. La facturación electrónica requiere una base coherente: SIREN/SIRET, direcciones, IVA, condiciones de pago, referencias de pedido/entrega, códigos de artículo, etc.
En este caso, limpiar los repositorios de clientes/proveedores suele valer más que un nuevo software.
El método sin estrés: un plan en 6 pasos
En primer lugar, nombrar un conductor (finanzas/contabilidad) y un par (TI/ERP). Una decisión rápida evita 80% de retrasos.
Después, asegúrese de que recibe todo de forma segura El 1 de septiembre de 2026, todo el mundo tendrá que poder recibir.
En términos prácticos, cree su o sus direcciones de facturación electrónica, vincularlos a una plataforma y comprobar su visibilidad en el ecosistema a través del directorio.
Y entonces.., elija 2 o 3 formatos de destino en función de sus usos y sus socios. Las empresas hablan a menudo de «formato», pero de lo que realmente hablan es de compatibilidad y automatización. En la reforma, se cruzarán los formatos estructurados/híbridos previstos (por ejemplo, Factur-X, UBL, CII, según los casos) y la lógica de la norma europea (EN 16931) en lo que respecta a los datos.
Es más, prueba con un panel real 5 proveedores, 5 clientes, 2 escenarios de nota de crédito, 1 caso de anticipo. Una breve prueba piloto revela inmediatamente los campos que faltan, los errores de IVA y los puntos conflictivos de la validación.
Después, industrializar la integración contable Si no recuperas automáticamente las entradas y los documentos, sólo estás desplazando la carga (y perdiendo interés).
Finalmente, forme a sus equipos y cree rituales Se trata de un procedimiento de rechazo/contestación, una norma de referencia de pedidos, un circuito de validación y un cuadro de mandos (índice de facturas rechazadas, plazos de tramitación, litigios).
Errores costosos (y cómo evitarlos)
En primer lugar, a la espera de la plataforma perfecta. El ecosistema se mueve, pero el plazo permanece fijo. Elige una opción reversible (contrato, exportación, API).
Después, confundir cumplimiento de la desmaterialización. Escanear papel o enviar PDF no le permite alcanzar el nivel exigido.
Y entonces.., olvidar el departamento de compras y Logística. Muchas empresas se centran en la emisión de facturas, mientras que la recepción de facturas tiene un impacto inmediato en las cuentas por pagar, las aprobaciones y el flujo de caja. No querrá paralizar su empresa.
Es más, descuidar el directorio. Si sus direcciones de facturación no se enrutan correctamente, sus socios le enviarán recordatorios... y su Director Financiero descubrirá el problema a toda prisa.
Sanciones por incumplimiento de las obligaciones de facturación electrónica
El paso a la facturación electrónica es mucho más que una etapa administrativa. Es un punto de inflexión digital estratégico que reorganiza los intercambios en torno a los datos.
En primer lugar, puede convertirse en un motor de rendimiento: menos reintroducciones, menos errores, más conciliaciones automáticas y un control más preciso de los ingresos en efectivo. En un momento en que los retrasos lastran la tesorería, cada hora ahorrada en el procesamiento y cada litigio evitado cuentan.
En segundo lugar, también está cambiando el papel de los censores jurados de cuentas: el valor está pasando de la introducción de datos al control, análisis, cumplimiento y asesoramiento. Y para el departamento informático, ofrece la oportunidad de racionalizar la arquitectura financiera (ERP, contabilidad, EDM, EDI) en torno a flujos de datos normalizados.
Por eso es esencial formar a sus equipos en los nuevos procedimientos.
Por último, el mensaje que hay que recordar es sencillo: la tranquilidad no depende de una herramienta milagrosa. Depende de una hoja de ruta clara, de un equipo CIO-contable que trabaje conjuntamente y de un comienzo temprano.
💡 Recursos clave para la facturación electrónica
Por último, ten en cuenta tres sencillos reflejos:
- Compruebe sistemáticamente el lista de plataformas autorizadas (PA) antes de firmar (y siga comprobando si hay actualizaciones).
- Visite el portal oficial « Todo lo que debe saber sobre la facturación electrónica »de Ministerio de Economía para conocer el calendario, los principios y las instrucciones paso a paso.
- Utilice la AIFE/DGFiP para comprender el papel del PPF (directorio + concentrador) y la lógica de facturación electrónica/notificación electrónica.




