Un ciberataque no siempre se manifiesta de forma espectacular. Puede comenzar con pequeñas anomalías: una conexión inusual, un mensaje extraño, una ralentización repentina… Tomados de forma aislada, estos indicios pueden parecer insignificantes. Sin embargo, algunos deben llamar la atención y ser comunicados rápidamente.

1. Conexiones inusuales
Recibes una alerta que indica que se ha iniciado sesión en tu cuenta desde un dispositivo, una ciudad o un país que no reconoces ? ¡No la pases por alto!
Puede tratarse de un simple error de ubicación, pero también de un intento de acceso fraudulento o de una señal de que se ha filtrado una contraseña.
La reacción adecuada: Nunca aceptes una conexión que no hayas iniciado tú mismo. Avisa al servicio de informática y sigue el procedimiento establecido para proteger tu cuenta.
2. Un correo electrónico que funciona de forma extraña
Hay algunos indicios que deben llamar tu atención de inmediato: correos electrónicos enviados sin tu conocimiento, mensajes ya marcados como leídos, carpetas inusuales, contactos desconocidos o nuevas reglas de reenvío automático.
Un pirata informático que tenga acceso a una cuenta de correo electrónico puede intentar pasar desapercibido, vigilar las comunicaciones o interceptar determinados mensajes.
La reacción adecuada: No elimines los elementos sospechosos de forma precipitada. Notifica la anomalía al servicio informático para que pueda realizar las comprobaciones necesarias.
3. Un ordenador que de repente va más lento
Tu ordenador se vuelve muy lento sin motivo aparente, el ventilador funciona sin parar, los programas se cierran o se cuelgan, o la batería se agota mucho más rápido de lo habitual.
Estos problemas pueden tener numerosas causas técnicas, pero una actividad maliciosa que se ejecuta en segundo plano también puede movilizar los recursos del sistema.
La reacción adecuada: Evita reiniciar el ordenador varias veces o instalar por tu cuenta programas de limpieza. En su lugar, informa de cualquier cambio brusco e inusual en el funcionamiento.
4. Solicitudes de restablecimiento de contraseña
De repente recibes un código de verificación, una notificación de autenticación o un correo electrónico para restablecer la contraseña aunque usted no haya realizado ninguna solicitud.
Esto puede significar que alguien está intentando hacerse con el control de tu cuenta.
La reacción adecuada: No hagas clic en los enlaces que contiene el mensaje y nunca facilites el código recibido. Si aparece una solicitud de autenticación en tu teléfono, recházala si no la has iniciado tú y avisa al servicio correspondiente.
5. Archivos que desaparecen o se modifican
No se encuentra un documento, un archivo cambia de nombre de repente, su extensión ha cambiado o aparecen nuevos archivos desconocidos en tus carpetas.
Estas modificaciones pueden deberse a un error de manejo o a un problema de sincronización, pero también pueden revelar un acceso no autorizado, un programa malicioso o el inicio de un proceso de cifrado de archivos.
La reacción adecuada: Deja de modificar los archivos afectados y notifica el incidente lo antes posible, sobre todo si hay varios documentos afectados al mismo tiempo.
6. Actividad de red anómala
Tu conexión a Internet se vuelve de repente muy lenta, parece que se están realizando transferencias sin que tú hagas nada o tu dispositivo consume muchos más datos de lo habitual.
Un programa malicioso puede comunicarse con servidores remotos, descargar archivos o transmitir información en segundo plano.
La reacción adecuada: Si el problema persiste o va acompañado de otros síntomas sospechosos, ponte en contacto con el servicio informático en lugar de intentar resolverlo por tu cuenta.
7. Alertas o ventanas sospechosas
De repente aparecen ventanas que te preguntan una contraseña, datos bancarios, una validación urgente o la instalación de un programa. También puedes encontrarte con falsas alertas que afirman que tu ordenador está infectado.
El objetivo suele ser incitarte a actuar rápidamente, sin comprobar el origen de la solicitud.
La reacción adecuada: No hagas clic, no facilites ningún dato y no instales ningún programa desde una ventana inesperada. Si es posible, ciérrala y denuncia el incidente.
8. Mensajes extraños enviados desde tu cuenta
Un compañero de trabajo, un amigo o un cliente te pregunta por qué le has enviado un enlace sospechoso, un archivo adjunto inusual o un mensaje que no reconoces.
Es posible que tu correo electrónico o alguna de tus cuentas haya sido pirateada y se esté utilizando para engañar a otras personas suplantando tu identidad.
La reacción adecuada: Informa inmediatamente al departamento de informática. Avisa también a los destinatarios de que no abran el mensaje sospechoso, siguiendo las instrucciones de tu organización.
9. Accesos denegados de forma repentina
Tu contraseña habitual ya no se acepta, algunas aplicaciones ya no son accesibles o parece que algunos ajustes han cambiado sin que tú hayas hecho nada.
Un atacante que se hace con el control de una cuenta puede, entre otras cosas, modificar la contraseña o los parámetros de seguridad para impedir que su legítimo propietario acceda a ella.
La reacción adecuada: Evita los intentos repetidos y no crees una nueva cuenta para eludir el problema. Ponte en contacto cuanto antes con el servicio de asistencia o con el departamento de informática.
10. Una sucesión de pequeños incidentes
Por separado, un ordenador lento, un error de conexión o un correo electrónico inusual pueden parecer insignificantes. Pero Varias anomalías que se producen en un breve espacio de tiempo deben levantar sospechas..
Una alerta de inicio de sesión seguida de una solicitud de restablecimiento de contraseña, ralentizaciones y mensajes sospechosos puede, por ejemplo, indicar que se está produciendo un ataque.
La reacción adecuada: Confía en tu intuición. No es necesario que estés seguro de que se trata de un ciberataque para denunciarlo. Corresponde a los equipos competentes verificar la situación.
En caso de duda: avisa, no intentes investigar por tu cuenta
Ante un comportamiento inusual, Es fundamental que la notificación se realice con rapidez. Evita borrar mensajes, modificar ajustes o instalar herramientas para intentar resolver el problema por tu cuenta: cierta información puede resultar útil para que los equipos técnicos comprendan lo que ha ocurrido.





