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Formación y tutoría: la combinación ganadora para consolidar las competencias

Publicado el 6 de octubre de 2026
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La formación y la tutoría constituyen una combinación muy eficaz para afianzar de forma duradera los competencias. Cuando cuenta con tutores cualificados, la tutoría permite estructurar el acompañamiento y la puesta en práctica, acelerar la autonomía y reforzar el impacto de la formación. Si se gestiona adecuadamente, también se convierte en una ventaja en materia de comunicación interno, que potencie el aprendizaje continuo y la imagen de la formación. Pero, en la práctica, ¿cómo hay que proceder? Las explicaciones de Julie Garnier, coach certificada y formadora.

Imagen ilustrativa del artículo sobre formación y tutoría.

Entre la formación y el dominio real de una competencia suele existir una brecha: la de la puesta en práctica. Entender un método no significa aún saber utilizarlo en situaciones concretas, con sus limitaciones, sus imprevistos y sus códigos profesionales.

Ahí es donde la tutoría desempeña un papel decisivo. Acompaña la transición del aprendizaje teórico a la práctica, facilitando las primeras experiencias, aportando retroalimentación y ayudando al empleado a ganar autonomía progresivamente. Pero para que surta estos efectos, la tutoría debe concebirse como un sistema en sí mismo, y no como un simple acompañamiento informal. Implica un marco, unos objetivos, momentos de intercambio, herramientas de seguimiento y tutores preparados para desempeñar su función.

Las ventajas de una tutoría estructurada

Cuando el programa de tutoría está bien estructurado y se lleva a cabo de forma continuada, sus efectos pueden observarse a varios niveles.

Para el alumnoPara el tutorPara la empresa
Aplicación práctica de los conocimientos adquiridos durante la formaciónValorización de la experiencia y los conocimientos técnicosUna consolidación más duradera de las competencias
Acompañamiento en las primeras situaciones laborales realesDesarrollo de competencias pedagógicas, interpersonales y de retroalimentaciónIntegración más sencilla de los nuevos empleados
Retroalimentación periódica y ajuste de las prácticasReflexión sobre las propias prácticas profesionalesTransmisión de conocimientos técnicos y tácitos
Aumento progresivo de la autonomíaDesarrollo de las capacidades de explicación y transmisiónDesarrollo de una cultura de aprendizaje y colaboración
Mejor comprensión de las expectativas, normas y códigos implícitos del entorno profesionalParticipación activa en el desarrollo de las competencias internasConsolidación y formalización de las prácticas profesionales
Fomento de la confianza y de la sensación de seguridadMayor reconocimiento y compromiso con la función de transmisiónReducción del tiempo necesario para adquirir las competencias y adaptarse al puesto de trabajo

Estos resultados también pueden aprovecharse en la comunicación interna, basándose en indicadores adecuados.

¿Por qué la formación por sí sola no siempre es suficiente?

La formación permite adquirir referencias, métodos o conocimientos. Sin embargo, por sí sola, no garantiza la aplicación duradera de las competencias en situaciones reales.

Cuando está bien estructurada y integrada en la formación, la tutoría crea las condiciones necesarias para transformar los conocimientos adquiridos en la formación en competencias que se pueden aplicar en el trabajo. Sirve para prolongar la formación en situaciones laborales reales, haciendo que el alumno sea protagonista de su propio aprendizaje y acompañándole progresivamente en la puesta en práctica, el ajuste y la asimilación de las competencias.

¿Cómo favorece la tutoría la asimilación de las competencias tras una formación?

A continuación, te ofrecemos algunas respuestas.

La tutoría para convertir las situaciones laborales en situaciones formativas

La tutoría permite aprender en el entorno laboral gracias a un acompañamiento adaptado y a la puesta en práctica de los conocimientos adquiridos. Una situación se convierte en formativa cuando se asocia a objetivos pedagógicos, a la explicación de las prácticas por parte del tutor y a momentos de reflexión sobre la experiencia.

El tutor hace que el alumno practique, observa, le da su opinión y fomenta la reflexión sobre la acción para desarrollar de forma duradera las competencias del alumno.

En algunos itinerarios, este aprendizaje adopta la forma de una AFEST (acción de formación en el entorno laboral), lo que implica un análisis previo de la actividad, un tutor designado, simulaciones organizadas, fases de reflexión, un registro del itinerario y una evaluación de los conocimientos adquiridos. La tutoría puede integrarse en este proceso, pero no toda tutoría es una AFEST.

Aprender de la experiencia gracias a la tutoría

Tomar distancia desempeña un papel fundamental en el aprendizaje experiencial. Según el ciclo de Kolb, la formación se imparte en 4 etapas :

  • En primer lugar, vivir una experiencia real
  • a continuación, observar y analizar la situación vivida
  • pero también, aprender de ello
  • en definitiva, aplicar lo aprendido a nuevas situaciones

El tutor acompaña al empleado al que asesora en cada etapa.

La tutoría para aprender a través de las interacciones y el contexto laboral

La tutoría también permite un aprendizaje «contextualizado». En otras palabras, las competencias se adquieren en su contexto de uso, a través de interacciones sociales y prácticas directamente relacionadas con el trabajo. El alumno aprende una cultura profesional y unas normas implícitas. Si se trata de una persona recién incorporada a la empresa, la tutoría desempeña un papel importante en su socialización profesional, su integración en el equipo y la construcción de su identidad profesional.

El aprendizaje cobra más sentido cuando está relacionado con situaciones que se dan en el trabajo.

Este aprendizaje en el puesto de trabajo se basa en una participación progresiva en las actividades profesionales. El alumno suele empezar observando, trabajando en pareja o realizando determinadas tareas con ayuda, antes de ir adquiriendo progresivamente un papel más autónomo en el funcionamiento del equipo.

De la transferencia de conocimientos a la adquisición de competencias: puntos clave que hay que recordar

La tutoría favorece la asimilación de las competencias tras una formación, ya que permite una aprendizaje experiencial, contextualizado y progresivo.

El tutor es un profesional en activo, en contacto directo con la realidad laboral, ya que participa directamente en la actividad.

El empleado que recibe orientación aprende cómo actuar, con quién, en qué contexto y siguiendo qué normas.

Por lo tanto, la formación y la tutoría se complementan: la formación aporta referencias, métodos, modelos y un marco, mientras que la tutoría permite su aplicación en situaciones reales de trabajo.

La tutoría vincula el aprendizaje con la actividad cotidiana, las interacciones profesionales y la realidad del terreno.

¿Por qué formar a los tutores?

La función de tutor no se improvisa. Implica una actitud, unos métodos y unas herramientas específicas.

La formación de los tutores permite evitar algunos de estos escollos, proporcionándoles las pautas necesarias para:

  • comprender mejor el papel del tutor
  • desarrollar competencias andragógicas y relacionales
  • estructurar el acompañamiento y el aprendizaje

Comprender el papel del tutor

La tutoría no se limita a desempeñar el papel de directivo, formador, mentor o coach. De hecho, implica una actitud y unas funciones específicas.

Por lo tanto, la función del tutor es:

  • dar la bienvenida y facilitar la integración del empleado
  • apoyar el aprendizaje en el entorno laboral
  • transmitir competencias
  • ayudar a comprender el entorno profesional, las normas y el funcionamiento de la organización
  • seguir la evolución del empleado
  • contribuir a la evaluación de los conocimientos adquiridos
  • fomentar la autonomía
  • servir de enlace con el equipo, la empresa y, en ocasiones, el centro de formación

Desarrollar competencias andragógicas y relacionales

Sin apoyo ni preparación, la tutoría suele basarse en prácticas implícitas y poco estructuradas, lo que puede limitar la calidad del aprendizaje.

De este modo, la formación ayuda al tutor a:

  • comprender cómo aprenden los adultos
  • convertir las situaciones laborales en situaciones formativas
  • estructurar un proceso de aprendizaje
  • explicar prácticas que, en ocasiones, se han convertido en automáticas
  • apoyar el análisis reflexivo y la autoevaluación
  • adaptar los métodos de acompañamiento a las necesidades, los perfiles y las modalidades de aprendizaje de las personas a las que se presta apoyo
  • adaptar progresivamente el nivel de apoyo al grado de autonomía y al progreso de la persona a la que se presta apoyo

La formación enseña al tutor cómo guiar progresivamente al alumno hacia una mayor autonomía, para que pueda comprender, analizar y ajustar sus prácticas por sí mismo.

Además, permite desarrollar las habilidades interpersonales esenciales para garantizar un aprendizaje eficaz: crear un clima de confianza, fomentar las preguntas, practicar la escucha activa y ofrecer comentarios constructivos.

Estas prácticas favorecen el desarrollo del empleado, su integración en el equipo y su sensación de competencia, pertenencia y autonomía. Ahora bien, según la teoría de la autodeterminación (Deci y Ryan), estas tres dimensiones fomentan la motivación y el compromiso con el aprendizaje y el trabajo.

Adquirir herramientas y métodos para estructurar el acompañamiento a lo largo del tiempo

La formación proporciona al tutor pautas, métodos y herramientas para:

  • preparar la llegada del alumno tutelado
  • acoger e integrar al recién llegado
  • establecer objetivos progresivos
  • identificar las situaciones propicias para el aprendizaje
  • organizar momentos de intercambio
  • seguir la evolución del alumno y hacer más visible su aprendizaje
  • evaluar los conocimientos adquiridos y las competencias desarrolladas

Las herramientas que se utilizan en Würth France para estructurar el tutoría

Herramienta / documentoUtilidad en la tutoría
Cuaderno de integración (itinerario inicial de integración)Planificar la integración y las primeras etapas del desarrollo de competencias por bloques. Organizar las actividades del tutor, las formaciones, el acompañamiento en el puesto de trabajo (AFEST), las entrevistas y las evaluaciones.
Descripciones de puestos, marcos de competenciasDefinir las competencias esperadas, establecer los objetivos pedagógicos y estructurar los itinerarios formativos.
Desglose de competencias y capacidadesEstructurar las progresiones pedagógicas.

Tablas de clasificación de las situaciones laborales«Examinar minuciosamente la situación laboral», analizar con precisión las actividades realizadas e identificar las competencias utilizadas.
Escalera didáctica, guion didáctico y guía de seguimientoEstructurar la formación y el aprendizaje a lo largo del tiempo: secuencias y sesiones, materiales, recursos, organización…
Plan de integración, cuaderno de seguimiento y evaluaciones/entrevistas periódicasOrganizar el acompañamiento a largo plazo, hacer un seguimiento del progreso y ajustar el itinerario si es necesario.
Plantillas de análisis reflexivo con la pregunta «si tuviera que volver a hacerlo»Analizar las situaciones vividas, expresar con palabras la propia experiencia, tomar distancia respecto a la propia práctica y situarse en perspectiva en el marco de la propia formación y el desarrollo de competencias.
Informe de sorpresa del alumnoExpresar su opinión sobre su integración, sus dificultades, los malentendidos o lo que le ha sorprendido.
Documentos de fin de formación y evaluaciones inmediatas / a posterioriRecabar opiniones sobre la formación, evaluar ciertas deficiencias y adaptar el acompañamiento.

La formación permite al tutor desarrollar las competencias necesarias para desempeñar su labor. Pero la empresa también debe crear un entorno propicio : elegir a un tutor disponible, dedicarle tiempo para acompañar al alumno y repasar las situaciones vividas, aclarar la coordinación con el responsable y definir objetivos y herramientas de seguimiento. De este modo, el programa gana en credibilidad, ya que los progresos de los alumnos resultan más fáciles de observar y valorar a nivel interno.

Cómo sacar partido a la tutoría en el ámbito del marketing de la formación interna

Para que la tutoría se convierta en una herramienta de marketing interno de la formación, la empresa debe:

  • estructurar el sistema
  • seguir sus efectos
  • identificar los resultados que puedan aprovecharse

El ejemplo de Würth France muestra cómo la formación, el acompañamiento en el puesto de trabajo y la certificación pueden combinarse, al tiempo que dan lugar a trayectorias y resultados que la empresa puede dar a conocer a nivel interno.

Este ejemplo pone de manifiesto varios resultados que pueden ser objeto de seguimiento y valoración. En términos más generales, la empresa puede basarse en distintos indicadores para evaluar de forma objetiva los efectos de la tutoría.

Algunos indicadores para evaluar de forma objetiva los efectos de la tutoría

Para identificar los indicadores más relevantes, la empresa puede partir de preguntas como:

Preguntas que hay que plantearseEjemplos de indicadores
¿Qué progresos observas en el alumno al que das clases particulares?– Aumento de la autonomía
– Tiempo necesario para estar operativo
¿Qué cambios observas en sus prácticas?– Calidad de las prácticas
– Reducción de errores o dificultades
¿Qué efectos observas en su integración y en su trayectoria profesional?– Integración en el equipo
– Superación de los itinerarios de formación profesional o obtención de una certificación
– Evolución interna  
¿Qué efectos observas en la empresa?– Coste de integración
– Fidelización o tasa de abandono
– Satisfacción de los empleados

La tutoría permite reducir en 30 % el tiempo necesario para alcanzar la autonomía, en 47 % la tasa de rescisión de contratos y en 28 % el coste de integración.

Fuente : CCI Francia, ficha de certificación «Desempeñar la función de tutor en la empresa», publicada en el Directorio específico de France compétences.

Estos elementos pueden ser destacados en las comunicaciones de RR. HH., los boletines informativos internos, la intranet o incluso los programas de incorporación, haciendo hincapié en:

  • testimonios y opiniones
  • itinerario de progresión
  • tutores y expertos internos
  • intercambio de buenas prácticas
  • procesos de integración exitosos
  • cambios internos
  • medidas de apoyo y desarrollo de competencias

En definitiva, la tutoría contribuye a que el aprendizaje continuo sea más concreto, visible y esté más arraigado en la organización. Al potenciar la transmisión de conocimientos, el acompañamiento, el intercambio de experiencias y el desarrollo de competencias, contribuye al desarrollo de una organización que aprende. De este modo, la empresa demuestra que invierte en el desarrollo de sus equipos y en la mejora colectiva de las competencias, lo que puede contribuir a reforzar el compromiso de los colaboradores, la valoración de los empleados con experiencia, la integración de los recién incorporados, así como el atractivo y la credibilidad de los programas de formación interna.

Nuestro experto

Julie Garnier

Gestión, gestión de proyectos, gestión del cambio

Como coach y formadora certificada, ayuda a organizaciones y equipos a desarrollar sus competencias y [...].

ámbito de formación

formación asociada