El «smart building» o edificio inteligente ya no es solo una simple tendencia tecnológica. Es también una respuesta estructural a los principales retos climáticos y normativos a los que se enfrentan las administraciones locales. Pero, ¿cómo convertir estos retos en acciones concretas? ¿Qué medidas hay que poner en marcha para mejorar la eficiencia energética de tus edificios? ¿Y qué competencias clave hay que desarrollar para llevar a cabo con éxito esta transición? François-Xavier Jeuland, especialista en edificios inteligentes, nos da algunas respuestas.

Dado que el sector de la construcción representa cerca del 45 % del consumo energético en Francia y aproximadamente el 25 % de las emisiones de gases de efecto invernadero, la aceleración de la transición digital se ha convertido en una necesidad imperiosa.
Para las direcciones de sistemas de información (DSI), los servicios técnicos y los responsables inmobiliarios, el reto consiste en transformar un patrimonio a menudo heterogéneo en activos conectados capaces de cumplir con las obligaciones normativas. De hecho, la mayoría de los colegios, edificios administrativos o pabellones deportivos, por ejemplo, deben cumplir con el decreto sobre el sector terciario y el decreto BACS. El decreto sobre el sector terciario impone una reducción del consumo de 40 % de aquí a 2030 y de 60 % de aquí a 2050. Por su parte, el decreto BACS exige la instalación progresiva de sistemas de automatización y control interoperables.
La tecnología digital se convierte así en un aliado clave para alcanzar una trayectoria de bajas emisiones de carbono que sea conforme a la normativa y sostenible, desde el diseño hasta la explotación de un edificio.
Diseñar edificios más eficientes gracias a la tecnología digital y a los edificios inteligentes
La rehabilitación energética ya no debe abordarse únicamente desde la perspectiva del aislamiento térmico, sino también desde una integración nativa de la tecnología digital ya desde la fase de diseño o planificación de las obras. De hecho, el edificio inteligente permite pasar de una gestión empírica a una gestión predictiva y basada en modelos.
El gemelo digital y el BIM: planificar antes de construir
Para priorizar las inversiones de forma eficaz, las administraciones locales deben disponer de una visión clara y dinámica de su parque inmobiliario. Un inventario de planos que se actualice sistemáticamente y se base en una nomenclatura común de espacios y equipamientos es un buen punto de partida. Cuando existe, el BIM (modelado de información de edificios) también puede constituir uno de los pilares para crear un auténtico gemelo digital de un edificio.
Este modelo virtual no es solo una simple maqueta en 3D. Se trata de una base de datos dinámica que permite simular escenarios de renovación, prever el ahorro energético y garantizar la coherencia de los estudios técnicos entre todos los oficios.
Al tener en cuenta los aspectos digitales desde la fase de planificación, los servicios técnicos se aseguran de que las infraestructuras estén preparadas para un funcionamiento sostenible.
Antes de poner en marcha un proyecto de edificio inteligente, hazte tres preguntas:
- ¿Dispone de un mapa fiable de su patrimonio?
- ¿Están centralizados los datos de sus edificios?
- ¿Podrán comunicarse entre sí tus futuros equipos?
La importancia del plan director digital
La implantación de los servicios digitales requiere una visión transversal para evitar redundancias e inversiones aisladas. La elaboración de un plan director digital es fundamental para establecer un plan a múltiples escalas que aborde las infraestructuras, la gobernanza de los datos y la interoperabilidad de los sistemas. Este documento estratégico permite a los responsables públicos basarse en soluciones abiertas y conformes a los estándares, evitando así la dependencia de un único proveedor. El proceso de certificación se convierte así en una herramienta valiosa para estructurar un enfoque de calidad, valorizar el patrimonio y garantizar la calidad de los servicios prestados a los usuarios. En función de las prioridades y la naturaleza del edificio, cabe destacar, entre otros, los marcos de referencia para edificios conectados R2S (SBA), Smartscore (Wiredscore) o Flex Ready (Think Smartgrids) para optimizar la flexibilidad eléctrica.
Optimizar la explotación gracias a los datos y a los sistemas conectados del edificio inteligente
Una vez finalizadas las obras, el reto radica en la explotación real del edificio. Es aquí donde el edificio inteligente revela todo su potencial al transformar los datos brutos en ahorros energéticos concretos.
De la gestión inteligente a la eficiencia energética real
A diferencia de los sistemas de gestión técnica tradicionales, el edificio inteligente se basa en un enfoque sistémico en el que la calefacción, la ventilación, la iluminación y la seguridad se comunican entre sí. La instalación de sensores IoT (Internet de las cosas) permite medir en tiempo real la ocupación real de las oficinas o las aulas, así como la humedad y la calidad del aire. Estas soluciones de control inteligente permiten generar ahorros inmediatos de entre un 15 % y un 25 % en la factura energética. La tecnología digital permite así ajustar el consumo a las necesidades reales, eliminando el derroche innecesario en edificios desocupados.
[Para recordar]
Ni siquiera el mejor sensor permitirá ahorrar si los datos no se aprovechan ni se comparten. De hecho, se estima que menos del 10 % de los datos que se generan de media en un edificio se utilizan realmente.
La inteligencia artificial al servicio del mantenimiento predictivo
La inteligencia artificial actúa ahora como un «superasistente» para los gestores de flotas. Al analizar enormes volúmenes de datos históricos y en tiempo real, la IA es capaz de identificar desviaciones en el consumo o anticipar averías antes de que se produzcan.
Este mantenimiento predictivo no solo reduce los costes de explotación (hasta un 20 % según algunos estudios), sino que también prolonga la vida útil de los equipos técnicos. La IA facilita la transición hacia edificios «orientados a los servicios», en los que el confort de los funcionarios y los ciudadanos se optimiza de forma automatizada y transparente.
«Empieza por los edificios que más energía consumen: ahí es donde la inversión se amortizará más rápidamente».»
Acompañar la transición digital de los edificios inteligentes de forma responsable e inclusiva
El éxito de un proyecto de edificio inteligente no depende únicamente de la tecnología, sino de la capacidad de las organizaciones para gestionar la cadena de valor de los datos e involucrar a las personas.
Gestionar los datos y garantizar la ciberseguridad
Los datos son la materia prima de la eficiencia energética. Su gestión (recopilación, almacenamiento y análisis) constituye una nueva competencia estratégica que las administraciones locales deben adquirir o reforzar. Para los servicios informáticos, la prioridad absoluta sigue siendo la ciberseguridad.
A medida que los edificios se conectan, se exponen a riesgos de ciberataques que podrían paralizar servicios esenciales. Por lo tanto, es imprescindible integrar protocolos de seguridad sólidos, siguiendo las recomendaciones de organismos como la ANSSI, para proteger estas infraestructuras críticas. Además, las nuevas directivas europeas, como la NIS2 o la Ley de Ciberresiliencia, son especialmente determinantes para los edificios inteligentes.
Sobriedad digital y gestión del cambio
Un proyecto digital solo es sostenible si es, en sí mismo, sobrio. Es fundamental promover soluciones digitales cuyo impacto medioambiental sea inferior a los beneficios que generan para el sector de la construcción. Además, la dimensión humana es el principal factor de éxito. El desarrollo de una cultura digital a todos los niveles, desde los cargos electos hasta el personal técnico, es indispensable para romper las barreras tradicionales entre los oficios de la construcción y los de la informática. El éxito se basa en una colaboración estrecha y transversal para dar respuesta a los nuevos usos que esperan los ciudadanos.
¿Y tú?
¿Está tu patrimonio preparado para los edificios inteligentes?
| Sí | No | |
| Mi ayuntamiento conoce con exactitud el consumo de cada uno de nuestros edificios. | ||
| La mayoría de nuestros edificios están equipados con un sistema de gestión técnica de edificios (GTB) de clase A o B. | ||
| Los datos sobre los edificios se centralizan y se contextualizan mediante una nomenclatura común de espacios y equipamientos. | ||
| Mi entidad se basa en un plan director de edificios inteligentes aprobado por los departamentos de informática y de edificios. | ||
| Nuestros equipos y/o nuestros proveedores cuentan con formación en BIM, IoT y ciberseguridad. |
¿4 o 5 «sí»? Ya tienes unas bases sólidas.
¿Menos de 4? Recurre a una consultoría de ingeniería o a una empresa de gestión de proyectos* especializada en edificios inteligentes.
*Asistente de gestión de proyectos
Buenas prácticas en edificios inteligentes
El mercado de los edificios inteligentes en Francia está experimentando un crecimiento sostenido, impulsado por una fuerte dinámica de innovación y un marco normativo exigente.
Caso práctico: la estrategia de edificios inteligentes de la región de Gran Este
La región de Gran Este, ganadora de los Premios Smart Building 2025 en la categoría «estrategia SMART ejemplar», ilustra a la perfección la transformación de una comunidad gracias a la tecnología digital.
La gestión de un amplio parque inmobiliario compuesto por centros de enseñanza secundaria y edificios administrativos, con datos de consumo dispersos y difíciles de consolidar, complica la gestión del cumplimiento del decreto sobre el sector terciario. La región ha puesto en marcha una estrategia global destinada a centralizar todos los datos patrimoniales en una única plataforma interoperable. Se ha hecho hincapié en la formación de los equipos internos y en el uso de los datos para dar prioridad a las obras de rehabilitación energética en los edificios más críticos. El resultado es una gestión optimizada de los datos, que permite un control preciso del consumo en tiempo real y una mejor asignación de los presupuestos de renovación. Este enfoque no solo ha permitido obtener rápidos ahorros energéticos, sino que también ha reforzado la experiencia digital de los servicios técnicos regionales.
[Testimonio]
Así lo confirma la Dirección de Inmobiliaria y Gestión de Obras de la región de Gran Este. « Partimos de cero, teniendo en cuenta que disponíamos, para nuestros 3.000 edificios, de una gran cantidad de datos estáticos, »fríos» y dinámicos: planos en 2D de todo nuestro patrimonio, maquetas digitales, nubes de puntos, fotogrametría, datos abiertos, pero también datos dinámicos como los sistemas de gestión técnica de edificios (GTB), las sondas de temperatura en las instalaciones y los contadores inteligentes. La idea era hacer converger todos estos datos en un centro neurálgico, un gemelo digital dinámico, con el objetivo de poder ver de un solo vistazo el conjunto de nuestros edificios. El objetivo es transformar la gestión del patrimonio en un sistema interactivo, georreferenciado, predictivo y conectado».»
Las conclusiones extraídas de la experiencia de la región del Gran Este:
- Centralizar todos los datos
- Crear un gemelo digital
- Dar prioridad a las reformas
- Equipos de formación
- Controlar el consumo en tiempo real
Dominar el vocabulario de los edificios inteligentes para comunicarse mejor con los implicados
La formación, un des Factores clave para el éxito de tu municipio
Para que tu transición sea un éxito:
- Exige la interoperabilidad de los sistemas para evitar las soluciones propietarias cerradas
- Compartid las infraestructuras digitales para reducir los costes y el impacto medioambiental
- Invierte de forma masiva en formación
La falta de competencias internas y de perfiles transversales se considera hoy en día el principal obstáculo para alcanzar los objetivos climáticos.
Las competencias prioritarias que hay que desarrollar son, entre otras:
- integrar la ciberseguridad desde la fase de diseño
- comprender el concepto de «gemelo digital» del edificio
- definir, implementar y gestionar cuadros de mando energéticos
- comprender los principios del IoT y de la interoperabilidad
- coordinar el trabajo de los equipos informáticos, los servicios técnicos y los operadores
¿Estás listo para transformar tu patrimonio inmobiliario?
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Tu plan de acción concreto: ¿por dónde empezar?
Esta semana:
- Identifica tus edificios que más energía consumen
- Haga un inventario de los datos de los que ya se dispone
- Crea un comité directivo en el que participen, entre otros, los especialistas en informática y los servicios técnicos.
- Elige un primer edificio piloto
- Identifica las competencias que deben desarrollarse en tus equipos y, en su caso, aquellas que deben subcontratarse
En conclusión, los edificios inteligentes son un aliado clave para alcanzar la neutralidad en carbono de aquí a 2050 y cumplir los plazos fijados para 2030. Sin embargo, la conclusión del Observatorio del Inmueble Conectado y Responsable (OICR) es clara: el sector corre el riesgo de quedarse rezagado por la falta de perfiles con doble competencia en el ámbito de la construcción (BIM, CIM, GTB…) y en el ámbito digital (IA, IoT, ciberseguridad). Por lo tanto, para los servicios informáticos, los equipos técnicos y los servicios inmobiliarios, la mejora de las competencias ya no es una opción. Es una condición indispensable para el éxito de las políticas públicas de transición energética y digital.





