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El sector inmobiliario en plena transformación: formarse para afrontar los retos del futuro

Publicado el 22 de junio de 2026
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En un sector en constante ebullición, marcado por una crisis sin precedentes y una inflación normativa, la mejora de las competencias es, ahora más que nunca, una necesidad. Nos hemos reunido con Julien Pibourret, formador y experto del sector, para hablar sobre la nueva oferta formativa en el ámbito inmobiliario lanzada por ORSYS. Entre los retos de la sostenibilidad, la complejidad jurídica y los nuevos usos, nos ofrece su visión de una profesión que se reinventa.

¿Podrías presentarte y explicarnos cuál es tu experiencia en el sector inmobiliario? 

Soy, ante todo, un comunicador y un formador, y en esta ocasión intervengo en calidad de formador de DELF y ORSYS. Mi experiencia se basa en una red muy amplia y en actividades clave del sector. Soy el cofundador de «Vestiaire de l’immobilier», un club de negocios que lleva más de cinco años reuniendo a profesionales del sector inmobiliario: agentes, mandatarios, promotores, notarios, abogados, técnicos de diagnóstico, corredores, aseguradoras, profesionales de la construcción, administradores de comunidades de propietarios, etc. Su objetivo es fomentar el networking, los intercambios comerciales, las colaboraciones y el intercambio de experiencias entre sus miembros.

Al mismo tiempo, fui cofundador del medio de comunicación «Las voces del sector inmobiliario», que publica cada año, en colaboración con la revista Reto, la clasificación de las 100 personalidades más influyentes del sector. Este cargo me permite estar en contacto directo con los principales clientes, ya sean directores generales de bancos o grandes promotores inmobiliarios. Esta doble faceta como creador de redes y observador de los medios de comunicación me da la legitimidad necesaria para identificar las necesidades reales sobre el terreno y encontrar a los mejores expertos para transmitir esos conocimientos. 

¿Cuáles son los nuevos cursos de formación en el sector inmobiliario de ORSYS?

Recientemente hemos incorporado al catálogo de ORSYS una nueva oferta formativa dedicada al sector inmobiliario. Incluye una decena de nuevos programas, diseñados para dar respuesta a los grandes cambios del sector y a las necesidades muy concretas de los profesionales sobre el terreno.

Esta oferta se articula en torno a cinco pilares estratégicos: normativa jurídica, comunidad de propietarios y administración de fincas, transacciones inmobiliarias, fiscalidad inmobiliaria y promoción inmobiliaria sostenible.

Dominar la normativa jurídica inmobiliaria

El primer pilar se refiere a la normativa jurídica. El sector inmobiliario es hoy en día un sector extremadamente regulado, en el que las normas evolucionan rápidamente y en el que ya no cabe lugar para las imprecisiones.

Los profesionales deben dominar temas complejos: derecho urbanístico, la ley ALUR, las obligaciones relacionadas con el certificado de eficiencia energética (DPE), el cumplimiento normativo, la seguridad de las transacciones o incluso las novedades relacionadas con la construcción y la rehabilitación energética.

Formarse en cuestiones relacionadas con la comunidad de propietarios y la administración de fincas

El segundo pilar se centra en la la comunidad de propietarios y el administrador. Se trata de profesiones muy exigentes, cada vez más técnicas, que requieren un excelente conocimiento de las obligaciones jurídicas, financieras y energéticas.

Los cursos permiten abordar los fundamentos de la comunidad de propietarios, la gestión de las obligaciones normativas, los retos que plantea la renovación integral y las responsabilidades del administrador ante unos copropietarios cada vez mejor informados.

Mejorar tus habilidades en transacciones inmobiliarias

El tercer pilar está dedicado a la operación inmobiliaria. En un mercado más difícil, marcado por la caída de las ventas y una profunda crisis en el sector de la construcción, los profesionales deben reforzar sus competencias comerciales y técnicas.

Ya no se trata solo de vender una propiedad, sino de saber asesorar, argumentar, garantizar la seguridad de una operación, comprender las limitaciones de la financiación, analizar un certificado de eficiencia energética y acompañar a los clientes en decisiones que, a menudo, son más complejas que antes.

Entender la fiscalidad inmobiliaria

El cuarto pilar se refiere a la fiscalidad inmobiliaria. Se trata de un tema fundamental para los inversores, los gestores patrimoniales, los asesores bancarios y los profesionales que acompañan a los clientes en proyectos de adquisición, transmisión u optimización patrimonial.

Los cursos tratan, entre otros temas, las sociedades civiles inmobiliarias (SCI), los mecanismos de transmisión, las sucesiones y las estrategias fiscales relacionadas con el sector inmobiliario.

Incorporar los retos de la promoción inmobiliaria sostenible

Por último, el quinto pilar es el de la promoción inmobiliaria sostenible. Se trata de un eje fundamental, ya que el sector debe integrar a partir de ahora los retos medioambientales, la sobriedad en el uso del suelo, las nuevas normas de construcción, los materiales de origen biológico, la reversibilidad de los edificios y los objetivos relacionados con el ZAN (cero artificialización neta).

Ya no se puede concebir un edificio sin preguntarse cómo podrá evolucionar en el futuro: ¿puede una oficina convertirse en una vivienda? ¿Puede un proyecto inmobiliario adaptarse a nuevos usos? ¿Cómo limitar la huella de carbono sin dejar de ser económicamente viable? Estas cuestiones se han convertido en fundamentales para los promotores, los inversores y las administraciones locales, ya que la construcción sostenible ya no es solo una cuestión de imagen: es una condición indispensable para la viabilidad de los proyectos.

El objetivo de esta nueva oferta es, por tanto, claro: permitir a los profesionales del sector inmobiliario mejorar sus competencias en los ámbitos que realmente están transformando su profesión. El sector inmobiliario ya no puede basarse únicamente en la intuición o la experiencia. Exige unos conocimientos cada vez más especializados, en la encrucijada de los ámbitos jurídico, técnico, comercial, fiscal y medioambiental.

Es precisamente en este aumento de la especialización donde ORSYS desea posicionarse, con una oferta diseñada para dar respuesta a las realidades del terreno y a los profundos cambios del mercado.

¿Por qué se ha creado esta nueva oferta? 

¿Por qué esta oferta? Porque El sector inmobiliario es el motor de la economía francesa, pero también es un sector en plena transformación. Hoy en día, ya no basta con tener conocimientos superficiales. Entre la inmobiliaria sostenible, las construcciones temporales y la proliferación de normativas, había un vacío que cubrir. ORSYS, actor clave en el ámbito de la formación, debía posicionarse en este sector específico con una oferta de alta especialización. 

¿A qué necesidades concretas del mercado inmobiliario responden? 

El mercado se enfrenta a una hiperregulación. Francia es un país de normas y, en el sector inmobiliario, cualquier error puede salir muy caro. Los profesionales tienen una necesidad acuciante de comprender mecanismos complejos como el DPE (Diagnóstico de rendimiento energético) o la ley ZAN (Cero Artificialización Neta)

Además, nos encontramos en un periodo de crisis sin precedentes. Los promotores inmobiliarios están pasando apuros y las ventas se están ralentizando. En este contexto, la única forma de salir airoso es la profesionalización. Hay que saber asesorar con precisión sobre fiscalidad, sobre la rehabilitación energética o sobre nuevos usos, como el coliving, para seguir siendo relevante ante unos clientes cada vez más informados. 

Por lo tanto, estas formaciones responden a una necesidad muy concreta: ayudar a los profesionales a reforzar la seguridad de sus prácticas, a comprender mejor las reglas del juego y a convertir las restricciones normativas en herramientas de asesoramiento y diferenciación.

¿Qué perfiles pueden beneficiarse de estas formaciones? 

El abanico es muy amplio, ya que las necesidades abarcan toda la cadena de valor. Esto afecta, por supuesto, a los agentes inmobiliarios, que, por otra parte, tienen la obligación reglamentaria de formarse cada tres años. Pero también nos dirigimos a: 

  • Los gestores patrimoniales y los asesores bancarios, que deben dominar el DPE para aprobar préstamos. 
  • Los gestores de activos y las sociedades inmobiliarias (como las de grandes cadenas, por ejemplo, McDonald’s), que gestionan parques inmobiliarios complejos. 
  • Los administradores de fincas y gestores inmobiliarios, profesiones en las que hay una gran demanda y en las que escasea la competencia técnica. 
  • Los directivos de la promoción inmobiliaria que se enfrentan a los retos de la construcción sostenible. 

En términos más generales, estos cursos están dirigidos a todas aquellas personas que deban tomar decisiones informadas en materia inmobiliaria: agentes inmobiliarios, profesionales del sector inmobiliario, promotores, gestores de activos, profesionales del sector bancario, asesores patrimoniales, etc.

¿Qué competencias van a adquirir los participantes? 

En función del itinerario elegido, los participantes adquirirán competencias especializadas y directamente aplicables: 

  • Aviso legal: dominar el derecho urbanístico, los fundamentos jurídicos de la propiedad horizontal y la nueva normativa inmobiliaria (ley ALUR, etc.). 
  • Técnica: comprender el DPE «proyectado», es decir, saber qué obras hay que realizar para mejorar la calificación energética de una vivienda. 
  • Comercial: optimizar la captación de clientes potenciales, la obtención de mandatos y la comunicación digital de una agencia. 
  • Estratégico: comprender la fiscalidad inmobiliaria (SCI, transmisión, sucesión) y las soluciones de construcción sostenible. 

No se trata solo de adquirir conocimientos, sino de saber aplicarlos en una situación profesional real: conseguir un encargo, asesorar a un vendedor, acompañar a un comprador, prever las consecuencias de un mal diagnóstico energético o orientar un proyecto hacia soluciones más sostenibles.

¿En qué sentido son estas formaciones prácticas y directamente aplicables sobre el terreno? 

Es nuestra obsesión. Nuestro objetivo es alcanzar una proporción de 70 horas de prácticas por cada 30 horas de teoría. Esto se consigue mediante casos prácticos reales y experiencias concretas. Sobre todo, Estas formaciones están impartidas exclusivamente por profesionales en activo con más de 10 años de experiencia: abogados especializados, autores de obras de referencia o presidentes de federaciones. 

Cuando un participante asiste a un curso impartido por un experto que se ocupa de estas cuestiones a diario, no solo aprende una ley, sino que aprende cómo aplicarla, cómo sortear las dificultades y, en ocasiones, incluso se beneficia de un acceso indirecto a la red de contactos del experto.

Esa es precisamente la diferencia entre una formación teórica y una formación profesional: los participantes trabajan con casos con los que pueden encontrarse al día siguiente en su trabajo. Al finalizar, se llevan consigo métodos, aspectos a tener en cuenta, ejemplos concretos y una mayor capacidad para dialogar con sus clientes, socios o asesores jurídicos.

¿Cuáles son los principales retos a los que se enfrentan hoy en día los profesionales del sector inmobiliario? 

El primer reto es la trámites burocráticos. Hoy en día, un agente inmobiliario se ha convertido prácticamente en un jurista y un técnico de la construcción. El segundo reto es el déficit de viviendas en Francia (más de 200 000 viviendas que faltan al año), lo que genera una enorme presión sobre el suelo. 

Por último, está el reto de la densificación urbana. Los alcaldes se muestran reacios a construir edificios de gran altura (R+20 o más) y prefieren la expansión urbana, lo cual entra en contradicción con los retos ecológicos actuales. Los profesionales deben aprender a desenvolverse en este contexto político y económico inestable. 

A esto se suma un cambio importante: los clientes esperan ahora respuestas muy precisas sobre la energía, las obras, la financiación, la fiscalidad y el valor futuro de los inmuebles. Por lo tanto, la transacción se convierte en una actividad de asesoramiento integral, y ya no solo de intermediación.

¿Cuáles son los principales aspectos jurídicos, normativos o de cumplimiento que hay que tener en cuenta? 

Hay que estar muy atentos a la DPE, ya que una mala calificación crediticia puede impedir una venta o la obtención de financiación bancaria. Otro aspecto fundamental es la carácter cambiante de los edificios. Hoy en día, ya no se puede construir una oficina sin prever que mañana pueda convertirse en una vivienda; es lo que se conoce como la reversibilidad, un pilar del sector inmobiliario sostenible. 

También hay que vigilar de cerca los materiales de origen biológico y las normas de construcción, que están evolucionando para reducir la huella de carbono. Por último, la gestión de los comunidades de propietarios se vuelve cada vez más técnico debido a las obligaciones de renovación energética integral. 

Los profesionales también deben prestar atención al cumplimiento normativo de los expedientes, a la calidad de la información facilitada a los clientes y a la trazabilidad de su asesoramiento. En un entorno tan regulado, la formación se convierte tanto en una protección como en un motor de rendimiento.

¿Cuál es el valor añadido de estos cursos de ORSYS? 

El valor añadido reside en la la excepcional calidad de los ponentes que hemos seleccionado a través de la red DELF. Entre ellos se encuentran figuras de referencia, personalidades destacadas como:

  • La abogada Songul Top, especialista en derecho y ponente internacional en el ámbito jurídico
  • Olivier Ducelier, presidente de la primera federación de técnicos en diagnóstico de Francia
  • Pascal Buscarlet, reconocido experto en gestión de comunidades de propietarios y administrador de fincas

Como suelo decir, no se puede comparar el «jamón de París» industrial con el «Noir de Bigorre». En ORSYS, hemos apostado por la excelencia. No son formadores teóricos, sino profesionales con amplia experiencia. Además, ORSYS permite crear recorridos completos para apoyar el desarrollo profesional de un empleado a largo plazo. 

¿Qué consejo le darías a un profesional del sector inmobiliario que quiera mejorar sus competencias? 

Mi consejo es que no te quedes aislado. El sector inmobiliario ya no se puede abordar solo por pasión o intuición; exige un hiperprofesionalismo.

Infórmate sobre los aspectos normativos específicos de tu sector (viviendas nuevas, de segunda mano, sector terciario) y busca la experiencia allí donde la haya.

Participar en cursos de formación también supone intercambiar opiniones con los compañeros y comparar prácticas, para no quedarse atrás ante los avances técnicos, como la inteligencia artificial o los nuevos materiales. 

Hay que aceptar la idea de que el sector está cambiando y que la competencia profesional se convierte en una ventaja competitiva. Quien comprenda mejor las normas, las prácticas, las limitaciones energéticas y las expectativas de los clientes estará mejor preparado para perdurar..

¿Cómo cree que evolucionarán las profesiones del sector inmobiliario en los próximos años? 

¡Es la «pregunta de los 3 millones»! Veo tres ejes principales: 

  1. La especialización energética : los oficios relacionados con la rehabilitación y el consumo energético de los edificios (C2E, contratos de ahorro energético) van a experimentar un gran auge. 
  2. Inmuebles de uso: Nos centraremos menos en la propiedad en sí y más en el uso. El coliving o la vivienda intergeneracional son tendencias muy marcadas que vuelven a crear vínculos sociales. 
  3. La Proptech y los materiales: La llegada masiva de start-ups dedicadas a los materiales de origen biológico (madera enriquecida, piedra de cantería moderna) va a transformar la forma en que concebimos la ciudad. 

Estos cambios obligarán a los profesionales a abandonar una visión puramente transaccional de su profesión. En el futuro, deberán comprender los hábitos de uso, las limitaciones medioambientales, las innovaciones técnicas y las nuevas expectativas sociales relacionadas con la vivienda.

¿Qué mensaje te gustaría transmitir a los futuros participantes? En una frase, ¿por qué deberían apuntarse a estos cursos? 

El sector inmobiliario se ha vuelto demasiado complejo como para dedicarse a él sin contar con conocimientos especializados de vanguardia. Realizar estos cursos es la garantía de aprender de los mejores profesionales para convertir las restricciones normativas en auténticas oportunidades comerciales. 

También es una forma de ir un paso por delante: comprender mejor el sector, asesorar mejor a los clientes y ejercer la profesión con mayor seguridad, credibilidad e impacto.

Nuestro experto

Julien PIBOURRET

IA generativa, sector inmobiliario

Formador en Delf y creador de contenidos, es un auténtico explorador del marketing digital. Imparte formación y asesora a […]

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